jueves, 20 de mayo de 2010

--Bodegón-- El Retrato de Dorian Grey--



Versión personal interpretada através de un bodegón de la obra de Oscar Wilde.

Gracias a Lola e Irene por prestarme sus manos y aguantar el pañuelo mientras yo disparaba; y por supuesto al cuadro de mi madre que se portó tan bien durante todo el día.

miércoles, 19 de mayo de 2010

--A la rica tontá--

Sí... he intentado resistirme, lo juro... pero no he podido. Es como cuando en gráfica me dió por "kekoizar" a todo el mundo usando Corel... Complicado y difícil, pero por ahí existen Vanesas-keko, Bea-keko e incluso Esther-keko.


Yo mismamente con mi complejo cromático de avispa.

PD: a buena hora le pongo un contador de visitas al blog... ¬¬

miércoles, 12 de mayo de 2010

--Reportaje sobre la labor profesional--











Mil gracias a mi padre por dejar que me colase en el taller y les diera una murga insoportable, supongo que nunca habían trabajado con una mosca cojonera revoloteando a su alrededor. Gracias a todos los demás trabajadores por dedicarme algunos de sus minutillos para explicarme el funcionamiento de las máquinas, las instalaciones y todas aquellas preciosas piezas de metal.

Al cabo del día descubrí que una máquina puede llegar a tener una consideración atípica. Cuando me fui comprendía porque mi padre solía decir que algunas máquinas son preciosas, al verlas funcionar; como pese a lo rudo de su aspecto y las manchas de aceite, grasa y demás porquerías, son delicadas y cuidadosas.

Gracias.

miércoles, 5 de mayo de 2010

--Imitación de Autor-- Roger Ballen(1)





Roger Ballen (Estados Unidos, 1950) es un autor que difícilmente se olvida. Su obra está compuesta por antítesis de elementos que chocan entre sí, donde todo tiene una importancia esencial cuando más insignificante parece como un cable de teléfono, un tenedor, una mueca o el agua que interpreta un espejo. Se le ha otorgado la etiqueta de ser capaz de seguir la estela de la fotografía documental inspirada en la irrealidad y la psicología.

¿Por qué roger Ballen? La respuesta más simple es porque me gustó muchísimo desde un primer momento; la composición de sus imágenes me impactó, no sólo por sus elementos compositivos (que son a cual más dispares) sino por la atmósfera que recreaba: algo siniestra y difícil de acomodar donde siempre hay objetos que rayan lo normal, dentro de lo aceptado; sus personajes no son normales, sus escenarios tampoco, ni siquiera existe concordancia entre un tenedor y un cable de teléfono. Pero quizás sea ahí donde reside la chispa de Ballen: el mensaje puede escribir de muchas formas distintas sin recurrir a las mismas palabras.

Recrear sus imágenes no es tarea fácil. Localizar escenarios vacíos de ornamentación donde sólo hay una pared cementada, o dar con los elementos concretos (¿¡de dónde sacaba yo una serpiente!?), no es poca cosa. Además hay un instrumento fundamental para desarrollar las fotos de Ballen: un flash. Todas las imágenes de éste fotógrafo constan de un golpe de flash que da ese toque antinatural a la foto, descolocándola y definiéndola en su singularidad a la vez.
Acordarme de que tenía un flash no fue cosa sencilla, la verdad, pero fue una suerte. Y lo mejor fue que pudiera poner el flash por un lado sincronizado con el de la cámara fue el golpe maestro.

He aquí mis primeras versiones de Roger Ballen. Más adelante, espero poder hacer unas cuantas más, pero mientras, menos da una piedra.





Como siempre y para no faltar a las buenas costumbres, los agradecimientos:

A Pablito-Poo, por ser uno de mis mejores ayudantes e intentar buscar las mejores soluciones y cargar con el peso que nadie podría; y porque al día siguiente cumplió 18 añitos. ¡Felicidades mi niño!

Y a Sergio, porque siempre está ahí y no hace falta que le pida nada: siempre sabe lo que necesito; porque ya es parte de mi "equipo técnico" y por ayudarme hace lo imposible, como poner los pies descalzos sobre un suelo de cemento mojado en calzoncillos y con un chubasquero.

Gracias a los dos.

jueves, 29 de abril de 2010

--Autorretrato-- (1)



Lo más díficl de realizar de un autorretrato es hacerse a la idea de que uno tiene que inspeccionar en sí mismo, andar rebuscando conciencudamente qué es lo que más nos caracteriza, qué nos define como personas, qué rasgos de nuestro carácter son los más visibles, nuestros hábitos y vicios; ojear en uno mismo no es fácil y quien diga que sí, es que miente descaradamente.

Por otro lado, hacerse un auotrretrato no es ponerse delante de la cámara y, ¡plaf! Autorretrato lista para comer. Para mí, el concepto de autorretratarse viene seguido de cierto malrollismo por todo lo mencionado anteriormente. Captar una persona es complicado y complejo: las personas no son planas. Difícilmente se consigue plasmar la esencia de un individuo de una sóla toma, a veces se neecsita toda una vida para ello. Es obvio, que no dispongo de tanto tiempo para un ejercicio de clase... ejem.

En 24 años de existencia he aprendido a convivir conmigo misma y aunque a menudo es complicado, ha sido bueno descubrir que me conozco mejor de lo que esperaba. Como persona sé cómo soy, de qué pie cojeo y donde podría decir con orgullo que soy buena; como el resto del mundo, mi yo identificativo no se basa en una dóla idea o concepto, sino en un crisol de aspectos, a veces contradictorios que componen mi forma de ser y de enteder. Mucha gente admite que tiene dos caras. ¿Quién no ha oído la típica frase de "yo puedo ser muy buena/o cuando quiero, pero cuando no, soy terrible"? Es cierto, cuando se está enfadado y cuando no. Sin embargo el carácter es algo más que dos caras, son muchas. Y mi carácter, tiene muuuchos aspectos distintos.

Me compongo de fragmentos: ingenuidad, timidez, recato, discreción, que componen una parte tranquila y llevadera de mi forma de ser; otras, quizás den el punto amargo a una persona en apariencia introvertida, y lo soy, pero necesito un tiempo de cultivo para no guardarme el genio. Mi timidez se expone cuando hay mucha gente y se esconde cuando estoy entre mis cuatro paredes; soy recatada cuando no se me cruza el cable y me convierto en la Medusa. La contradicción no es el ombligo de mi forma de ser, pero acentúa muy bien lo que me gustaría mostrar.

Para realizar el autorretrato pensé que la opción más acertada para expresar lo que quería era componer una imagen a base de fragmentos de varias fotografías y componerlas como partes independientes que forman un conjunto. Empleé el alto contraste para matizar los aspectos más visibles y los menos perceptibles de uno mismo; así mismo la función de un espacio vacío, es aquello que unca mostramos de nosotros mismos, lo que queda oculto como una parte que es difícil de comprender incluso, para nosotros. Es el subconsciente que, creo es lo que nos define.

Espero que haya sido ilustrativo.


Y como no faltan, los agradecimientos: a Sergio, por coger a Berlín y hacer las fotos.

lunes, 26 de abril de 2010

--Esquemas de Iluminación (2)--









Segunda recreación de esquemas de iluminación... En teoría, porque esquema no tenían ninguna, para lo cual además hay que tener mala pata. Existían un montón de opciones, pues elijo las dos que emplean luz ambiente.

En fin, mil gracias a Miguel y Antonio por posar. Danke.

miércoles, 14 de abril de 2010

--Esquemas de Iluminación--











Como de por sí sola esto no tiene demasiado comentario, queda claro que son imitaciones de fotos... Obviamente no son exactas, mucho menos, cuando tu impresora es una vil traidora y te dice que te va a imprimir las fotos su padre; así que están recreadas de memoria por lo que no hay una exactitud total.
Anteriormente ya habríamos trabajado en estudio, pero como suele ser habitual no siempre va todo sobre ruedas. Los principales inconvenientes que suceden al trabajar en estudio es que algo falle y afloren los nervios, normalmente suele suceder cuando los flashes se sincronizan entre ellos... y con los del otro estudio, entonces saltan todos y es extremadamente complicado descubrir qué es lo que falla si todo está cerrado... Otro inconveniente, sobretodo a la hora de realidar este trabajo fue colocar a la exactitud todas las fuentes de luz. Salvo pequeños problemas técnicos no suele ser complicado entrar y trabajar entre flashes y bambalinas.

Momento para agradecer a Roberto y Juan su colaboración en el estudio con los flashes y los reflectores; a Sandra por guardarme el RAW todo este tiempo y a Sergio, por posarme y dejar que haga con él lo que quiera, incluyendo la tortura que le supuso ponerse delante del foco. Gracias.

jueves, 18 de marzo de 2010

--James Nachtwey, fotógrafo de guerra--



En determinados momentos, la perspectiva y el enfoque del propósito es el factor decisivo para un fotógrafo; es el mensaje y su contenido lo que implican tanto a la cámara como a la persona a transmitir una realidad que es a menudo, ignorada.

James Nachtwey (Syracusa, Nueva York, 1948), no plantea personajes en determinadas situaciones, sino que impone con crudeza la situación de muchas miles de personas y su contexto tal cual es: pobreza, guerra y conflictos religiosos, hambrunas y situaciones de trabajo extremas; las consecuencias del ostracismo al que están sometidas gracias a la vuelta de cara de sus gobiernos y los entornos políticos.

Hablar de fotografía de guerra es provocar a la sociedad a que vuelva la cara o al sumo, conseguir una expresión tan falsa e insustancial como la pena para acto seguido, seguir como si no hubiera visto nada. Nachtwey plantea su fotografía como una íntima necesidad personal, algo vocacional que debe hacer y a lo que se dedica íntegramente, sin que importe demasiado el precio a pagar.


Su fotografía, todavía en analógico, es cruda, real y cargada de un fortísimo impacto dramático y emotivo. Es precisamente esa proximidad que recalca Robert Capa lo que definen sus imágenes; el acercamiento a la realidad de esas personas, de su particular mundo lo que Nachtwey captura. Personas que se dejan fotografiar en momentos en los que personas de nuestro día a día verían como un acto falto de educación y respeto; gente rota por la guerra que siguen sufriendo las heridas de ésta o personas que, pese a las circunstancias, consiguen mantener intactos valores que a día de hoy, a buen seguro nadie lo entendería.

No es un mensaje para condolerse de esas personas, sino para que veamos qué es lo sucede; no busca que nos lamentemos por ello, sino el impacto de la cruda realidad, salir de la burbuja de belleza y frivolidad en la que la sociedad actual vive.





La fotografía puede tener muchos fines, interminables formas de llegar a la gente bien a través de frívolas necesidades, como de automutilamiento; no olvidemos que una imagen llega al subconsciente mucho más rápidamente que una palabra y muchas de ellas han traído cola en determinados asuntos sociales y ciertas enfermedades mentales.


¿Por qué entonces, hacemos la vista gorda con algunas imágenes? ¿Por qué nos desagradan? ¿Por qué nos muestra algo que no queremos ver? ¿Por qué nos muerde la conciencia? ¿O por qué rompen la tranquila rutina de cada uno?

Nachtwey hace de su fotografía una llamada de atención de todos aquellos a los que capta durante un breve segundo, pide al resto del mundo que vean como es la realidad, su realidad.








Particularmente, cuando estás dando los primeros pasos en la fotografía y ves algo así, tan crudo, tan real y tan doloroso, hace que te plantees muchas cosas, incógnitas que tal vez necesiten de algún tiempo para obtener respuesta. Es imposible retirar la vista de la pantalla porque no quieres perderte ni un solo segundo, necesitas oír cada palabra y observar la expresión de ese fotógrafo. Y te das cuenta de cómo los hechos afectan al fotógrafo y éste a su vez, al resto.

La fotografía es un mensaje sin palabras que todo el mundo entiende. Pero, ¿qué es el fotógrafo? Es algo que meramente disparar un botón en una cámara.


“… Es gracias a la desgracia de ésta gente el motivo de mi éxito?...”

Muchas de las fotografías actuales con mayor reconocimiento siempre han ido seguidas de un fuerte impacto social como la toma de Kevin Carter o Nick Ut y necesitan de una gran explicación para que la conciencia moral y ética no tache al fotógrafo de oportunista, el propio Nachtwey menciona la necesidad de aclarar ciertos aspectos.

Lo irónico de la ética en la fotografía es lo relativo de ésta. No importa que esperes horas a ver a un famosillo por la calle o lo pilles infragante en situaciones escandalosas (que no importan a nadie), que jamás será lo mismo si fotografías a un niño con una metralleta o una mujer que muere lapidada en cualquier parte. ¿Y por qué no es lo mismo?

Creo, desde mi punto de vista, por las necesidades de la gente. Las personas no quieren ver nada desagradable en su vida, que les haga carcomerse por dentro y eso, hace que sea mil veces mejor destapar las miserias de un grupo de vividores del cuento. ¿Qué importa si detrás de esa niña había un campamento de la Cruz Roja? ¿Qué importa si alguien sabe que el propio Nick Ut llevó a la niña al hospital? Es mucho más fácil señalar a otro que a uno mismo.

Pienso que el fotógrafo, al igual que la fotografía posee muchas caras, sólo hay que decidir cual de ellas es la que queremos mostrar. No tengo la más mínima idea de qué clase de fotógrafa seré en el futuro, si me agazaparé detrás de un arbusto (espero sinceramente que no), si tendré que pasar horas y horas con una modelo delante o en la sabana africana corriendo delante de un león.

Lo que sí sé, es que después de esto (y de pasarme estos días pensando en el documental) hay algo que si me gustaría: ser capaz de decirme a mí misma lo que soy, lo que obtengo de ello y hasta donde llegaría. No sé con exactitud cuantas veces habré oído decir lo mismo ni hasta que punto no lo había entendido, porque aunque parezca simple ni por asomo lo es. Necesitas que te abran los ojos, que el mensaje te llegue y te retuerzas por dentro, da igual como, si triste o indiferente, si es porque las imágenes escuecen o porque no aguantas los 90 minutos que dura el documental. Y lo cierto, es que te retuerces y no precisamente porque la silla esté dura, sino por las inquietudes que provoca.


Quiero ser un poco como Nachtwey... Hablar con tal franqueza de como el es mundo, de qué clase de personas viven en él y... ¿por qué no? Ser honesta, con mi cámara y conmigo.






“If your Pictures aren’t good enough, you’ve not close enough” Robert Capa.



miércoles, 10 de marzo de 2010

--Fotomosaico--



Quizás no lo parezca, pero soy yo... Es triste tener cámara y darte cuenta de que no tengo ni una sola foto mía... Como dice mi madre: En casa del herrero cuchara de palo.

--Minumundos--





Con el regustillo amargo de los exámenes, no hay inspiración suficiente para escribir nada. Lo único que se me ocurre es: HIDROQUINONA.